IMPACTADA ORGANIZACIÓN DELINCUENCIAL DEDICADA PRESUNTAMENTE A SUSTRAER DINERO DE CUENTAS OFICIALES Y PARTICULARES MEDIANTE LA INSTALACION DE UN SOFTWARE MALICIOSO

IMPACTADA ORGANIZACIÓN DELINCUENCIAL DEDICADA PRESUNTAMENTE A SUSTRAER DINERO DE CUENTAS OFICIALES Y PARTICULARES MEDIANTE LA INSTALACION DE UN SOFTWARE MALICIOSO

La Fiscalía imputó cargos a seis personas por haber presuntamente defraudado tres cuentas corrientes de la cárcel Coiba Picaleña de Ibagué (Tolima) en el año 2009, por una suma cercana a los $160 millones a través de medios informáticos.

Los detenidos mediante diligencias de allanamiento y registro en Valledupar (Cesar) por servidores del CTI de la Fiscalía, responden a los nombres de Óscar Eliécer Peñaloza Anteliz, conocido como el Hacker; Yenifer Rueda López, Sandra López Fernández, Osmalia Arias Cadena, Armando Pérez Villa y Heylher Issnardo Jácome Bohorquez.

El ente acusador les señaló de haber cometido los delitos de concierto para delinquir y hurto por medios informáticos y semejantes agravado en concurso heterogéneo. A alias el Hacker le imputó además el punible de enriquecimiento ilícito de particulares; cargos que ninguno aceptó.

Los hechos motivo de esta investigación nacieron a raíz de una denuncia que dio cuenta que entre el 30 de noviembre del año 2009 y el 4 de diciembre del mismo año, sustrajeron de las cuentas del centro penitenciario la millonaria suma, gracias a la instalación de un software malicioso conocido como Malware, que realizarían los sospechosos mediante el envío de un correo electrónico a la cuenta oficial de la cárcel.

Fue así como se dio inicio a las investigaciones respectivas que dieron cuenta se trataba de una persona con conocimientos informáticos que tenía la habilidad de hackear las cuentas de esa forma. Por si fuera poco, los investigadores descubieron que había toda una red de personas detrás, que recibiría el dinero en sus cuentas y que entre los mismos parientes prestaban el nombre para ello.

Además, crearon empresas fachada de telefonía celular e internet, a través de las cuales lavarían dinero. Una de las procesadas tiene varias líneas a su nombre.

Por si fuera poco realizarían pagos fraudulentos de parafiscales por un valor cercano a los $3.000 millones.

El área de injerencia del grupo delictivo se expande a las ciudades de Bogotá, Barranquilla (Atlántico), Valledupar (Cesar), Cartagena (Bolívar), Monteria (Córdoba), Cali (Valle del Cauca) y Pereira (Risaralda), donde en su mayoría tienen investigaciones activas.

De hecho para el caso de Óscar, actualmente purga una condena por delitos similares y se encontraba en domiciliaria luego de un proceso adelantado por un fiscal contra el crimen organizado de la capital del Atlántico.

Es de anotar que en dichos procedimientos se les incautaron varios elementos para la comisión de los delitos como datáfonos y aparatos conocidos como skiner que sirven para copiar la información de tarjetas.

Equipo de Redacción

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